miércoles, 20 de agosto de 2008
martes, 19 de agosto de 2008
domingo, 17 de agosto de 2008
Atlántida
Llueve,
Irremediablemente llueve
Las pistas las ha arrasado un ser,
Una maquina o la misma naturaleza
Mas la lluvia no lava aquellas huellas
Inevitablemente están ahí
Lo siento / Llueve,
Y los poros exudan alguna presencia
El día como un viernes
O como este domingo
Donde lo mejor es cerrar los ojos
Clausurarlos,
hasta que la lluvia me ahogue
O se marche o me vuelva una piedra
Y todos olviden...
... La Atlántida.
sábado, 16 de agosto de 2008
Mientras te sirvo café…
La calle estaba oscura y el piso lleno de hojas secas
Tenías un clavel
Tu rostro azul conversaba con el tiempo
El telón azul oscuro de mis parpados se levantaba, a 7 pasos lejanos de toda memoria
Miles toca suave los hilos alrededor de la conciencia
Sopla, en este momento como un Eolo Santo y oscuro
Y mi letanía acompaña la suya
El Sansport , suena como una caja de música de vidrio, transparente
En la que dos velas beben el aliento de la tarde
La hora tiene vicios paganos, difusos como una trompeta
Que arriba una mañana y pregunta, ¿ a que hora se sirve el desayuno?
Mientras sigue sonando la ultima campanada y mi estomago da vueltas
Después de haber comido cerezas
Estaba en la calle oscura, y ahora, el Café luce como un acuario
Una transparencia proyectada en la que dos buzos hacen su reconocimiento
Debajo del agua, como un galeón varado a la mitad del recorrido
Es la hora del lonche
Y sirvo pan con aortas y ventrículos expuestos
Tu rostro era azul, y mi boca de fragmento, como un gladiolo
Estamos prestos, en esta hora y en el confort de algún porvenir
Que viene y nos acomoda los latidos suavemente
El Sansport era buena idea para acercarte
Y el tambor de madera de mis pasos, una interrogante
¿Mas café,…?
La hora roja, precipitada, cuestionadora nos recibia
La sangre
Manaba de la luna…
sábado, 2 de agosto de 2008
Ausencia
La llegada de los cartuchos y las nubes ondeadas de tu pecho El resto/ la hora / tres cuartos para ninguna hora en especial La luz amarilla, en penumbra / una vela / apenas nos reconoce El día mengua Y las palabras son pedazos de cartón Que envuelve mi rostro o es mi propio rostro que es toda ausencia de materia El pulso cae como una canica en el asiento Desmaya su paso cansino en una oración Me desabotono el cuerpo y lo dejo tendido al soslayo El ojo tose como cuando se obstruye la memoria, el olvido El niño cose tu boca Todo vuelve, mientras el bus avanza El recorrido de siempre Ante nuestras ausencias No estoy
No estas.








